Mucha gente cree que redactar una última voluntad y un testamento es el acto definitivo de planificación patrimonial. Desafortunadamente, un testamento por sí solo no mantiene a su familia fuera de los tribunales. Si muere solo con un testamento, es casi seguro que su patrimonio pasará por un proceso legal largo, estresante y costoso conocido como sucesión testamentaria.

El problema con la legalización

La legalización es el proceso legal para demostrar que un testamento es válido, pagar a los acreedores y distribuir activos. He aquí por qué se considera ampliamente una trampa:

  • Es caro:Los honorarios de los abogados, los honorarios del albacea y los costos judiciales pueden consumir fácilmente entre el 3% y el 8% (o más) del valor bruto total de su patrimonio.
  • Es lento:Dependiendo del estado, la legalización de un testamento puede demorar desde 9 meses hasta más de 2 años, tiempo durante el cual sus activos están congelados y son inaccesibles para su familia.
  • Es Público:Los procedimientos testamentarios se convierten en registros públicos. Cualquiera puede ver lo que posee, a quién le debe y quién heredó qué, lo que convierte a sus herederos en blanco de estafas.

La solución: el fideicomiso en vida revocable

Para evitar por completo la sucesión, el estándar de oro de la planificación patrimonial es el Fideicomiso en Vida Revocable. Cuando crea un Fideicomiso, transfiere la propiedad de sus activos (su casa, cuentas bancarias, inversiones) al nombre del Fideicomiso. Debido a que el Fideicomiso técnicamente posee los activos, y un Fideicomiso nunca muere, no hay nada que el tribunal sucesorio deba procesar cuando usted fallece.

Su "Fideicomisario Sucesor" designado simplemente interviene y distribuye los activos a sus beneficiarios de forma privada, inmediata y exactamente de acuerdo con sus instrucciones, sin pagar un centavo al sistema judicial.

Seguros de vida y planificación patrimonial

El seguro de vida es un activo único porque inherentemente pasa por alto la sucesión, siempre que tenga un beneficiario vivo designado. El beneficio por fallecimiento se paga mediante contrato privado, a menudo a las pocas semanas de fallecer. Para las personas con un alto patrimonio neto, se puede utilizar un Fideicomiso de seguro de vida irrevocable (ILIT) para eliminar por completo el beneficio por fallecimiento del patrimonio imponible, proporcionando liquidez libre de impuestos para pagar posibles impuestos sobre el patrimonio.

Conclusión

Dejar un legado debería ser un acto de amor, no una pesadilla legal. Asegúrese de que su familia reciba exactamente lo que desea, sin problemas y de forma privada. Comuníquese con los expertos de Family First Legacy para analizar la integración de una planificación patrimonial adecuada y fideicomisos en su base financiera.